Escuela
de teatro El proceso de enseñanza
Aprendizaje
en la escuela es de una duración de tres años,
ya que cuenta con un primer y segundo nivel básicos,
donde el joven incorpora los primeros y rudimentarios elementos
de la metodología de actuación en teatro: mediante
actividades lúdicas y el dominio de la improvisación
de situaciones dramáticas respetando la propia cosmovisión
e idiosincrasia. El trabajo en la escuela se plantea con personajes
que no distan en edad y características psicológicas
de los estudiantes. No se parte tampoco de temáticas
específicas ni ideológicas del joven sino que
se brega por la incorporación sistemática de los
elementos de la estructura dramática (conflicto, acción,
entorno, sujeto y texto). Por tanto, su implicación ideológica,
emotiva y temática será consecuencia y no causa
del trabajo con la estructura.

En un segundo nivel se incorpora el trabajo de aproximación
al texto dramático. Sin abandonar La Improvisación
se va incorporando en forma paulatina texto dramático
hasta llegar al trabajo de escenas y monólogos de teatro.
La originalidad de la propuesta de este segundo nivel para adolescentes
es justamente la utilización y la elección de
dichos textos. Estos fueron escritos por la misma Helena Nesis
para sus alumnos.

Por último, está el tercer nivel o residencia,
cuando el alumno ya es capaz de dominar las cuestiones técnicas
de la actuación. Allí se propone la indagación
de un lenguaje expresivo propio. Etapa en la que se incorpora
la presencia de un autor que a lo largo de todo el año
va escribiendo un texto que surge de la realidad expresiva de
cada grupo. Esta experiencia culmina con el montaje de un espectáculo,
proceso en el cual el alumno se conecta con la realidad de la
producción global teatral en términos de contacto
con la escenografía, su realización, la música,
vestuario, etc.

La característica fundamental de este tercer nivel, entonces,
es justamente su propuesta: la culminación del ciclo
de aprendizaje se produce con la investigación de todo
un año para la concreción de un espectáculo,
la experiencia de su montaje, la tarea grupal, la incorporación
de nuevas funciones: escenógrafo, músico, sonidista,
iluminador.
Se busca en este nivel la comprensión vivencial, que
por lógica también involucra capacidades intelectuales
y afectivas del alumno y de un grupo de trabajo todo puesto
al servicio del hecho teatral.
Se van transitando las diferentes etapas de todo proceso de
creación: las búsquedas, los hallazgos, los altibajos,
los fracasos, las renuncias, la disciplina, el compromiso del
que tanto se habla en las clases de primer y segundo nivel,
en el tercero se tornan necesarios para que dicho curso exista.
Sólo la consolidación grupal, la pertenencia,
el sostén de lo grupal lo tornan posible.
En el inicio del proceso, el rol de profesora-autor asiste a
las clases, observa, anota, se empapa -por decirlo de alguna
manera- del mundo que ofrece cada grupo.
En una segunda etapa, el autor devuelve con escenas de ejercicio
y construye textos y personajes casi tallados en el cuerpo y
en el alma de cada chico.
Simultáneamente a la búsqueda individual, se va
constituyendo una estética propiciada por cada grupo,
de la cual surge el texto final del espectáculo y su
montaje. Recién entonces es cuando se produce el desdoblamiento
de docente a director. Y es el momento de la marcación
de movimientos escénicos, de decisiones formales y estéticas.
El último gran paso, la confrontación con la recepción.